MARATON DE VIENA:ahi estuvimos

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Parece que fue ayer cuando comentábamos las distintas opciones para la maratón de primavera en uno de nuestros almuerzos de los sábados en el Temple, y de pronto aquí estamos, son las 8’15 horas del día 15 de Abril de 2012, a orillas del Danubio, en la salida de la maratón de Viena, apretujados entre miles de personas de todo el mundo y que como nosotros tienen la extraña afición de correr maratones.

Desde entonces han pasado varios meses de trabajo, correo semanal de Paco con el entrenamiento y disciplina germana para realizarlo, frio, calor, lluvia, viento, lesiones y kilómetros y kilómetros en las piernas.

 

 

Son muy especiales las salidas de estas grandes carreras, se respira un ambiente de mucha tensión, caras serias, risas nerviosas, cada uno de los miles de corredores con sus objetivos: unos acabar la carrera, otros hacer un determinado tiempo, acompañar a un amigo….. compitiendo siempre contra ti mismo y tus limitaciones, con la incertidumbre de no saber como acabarás en esta ocasión. Todo ello amenizado con música estridente y el sonido de los helicópteros sobrevolando la zona.

En esta ocasión estamos Marta Cortés, Natalia Ciprián, Paco Laliena, Mariano Santafé, Jesús Luna , Jesús Lucas, David Asesio y Juan Castro. La mañana es fresca y amenaza lluvia, pensamos que nos pasará como en Berlín y que nos vamos a mojar, formamos un pequeño corro y nos pasamos la espera haciendo bromas, tenemos puestos unos plásticos para la lluvia en forma de poncho que nos dan un aspecto un tanto gracioso, parecemos mariachis.

También contamos con la inestimable colaboración de Chus, María, Rosa, Ana, Cristina, Eugenia y el pequeño Pablo, nuestras sufridoras parejas y acompañantes que a estas horas se dirigen hacia los lugares que previamente hemos concertado, para que a nuestro paso hagan las fotos de rigor, nos suministren algo de líquido o alimento y nos animen, labor siempre insuficientemente reconocida.

 

Somos bienvenidos a las notas de Beethoven “Oda a la Alegria”: estamos en la zona de salida, junto en frente del edificio de la sede de Naciones Unidas, y como se estila en muchas ciudades europeas coinciden el maraton (10.000 inscritos), el medio maraton (unos 20.000), maraton por relevos e incluso una pequeña prueba de 4,2 Km, en fin para todos los gustos.

 

A las 9’00 horas se da la salida y ya estamos cruzando un puente sobre el Danubio que nos ofrece una vision espectacular: la tensión se dispara, los primeros metros como es habitual, pueden ser un poco caóticos, hay gente que te sobrepasa, tú quieres adelantar y en tan poco espacio se producen algunos pequeños choques, hasta pasados unos kilómetros en los que se estabiliza la carrera.

 

Paco, Mariano y Marta marcan el ritmo del grupo con el objetivo de hacer unas 3’20 horas, sería el mejor tiempo para Natalia y para Juan, su objetivo hoy es acompañarnos. Lucas y David esta vez han preferido descansar y realizar una media maratón sabática y quieren disfrutar de las calles de Viena. Es bueno de vez en cuando relajarse un poco, se quedan por detrás. A quien perdemos de vista enseguida es a Luna, quiere rebajar su tiempo de 2’54 y sale disparado. Hoy corre sólo y va a tener un día duro.

Pasados los primeros kilómetros todo se tranquiliza y gracias al ritmo de Mariano todo va como la seda. Estamos corriendo a traves de la zona recreativa conocida como el Prater y vamos cumpliendo con el tiempo establecido, los avituallamientos están bien y de momento no llueve. Tras unos kilometros por la orilla del canal nos adentramos en el centro de Viena hasta el State Opera en el historico boulevard Ringstrasse, Km.11; un guipuzcoano y un navarro nos acompañan durante unos kilómetros, y pasamos junto a la residencia imperial de Schonbrunn en el Km. 16 . Correr por Viena tiene la particularidad de que al tener tantas vías de tranvía resulta incómodo por el miedo a pisarlas mal y lesionarte. Como dice la publicidad de la carrera, es verdad que es como correr por un museo, la ciudad es muy bella. El público asistente transmite poco entusiasmo, debe de ser el carácter. Sobre el Km. 20 Juan empieza a sentir una molestia en la pierna izquierda, una vieja lesión que reaparece de vez en cuando y que le presenta ciertas dudas sobre su continuidad en carrera.

 

Volvemos hacia el centro hasta casi la zona de meta donde los corredores del medio maraton ya alcanzan su objetivo, obviamente estamos en el Km. 21 y los maratonianos seguimos por Ringstrasse ojeando edificios sorprendentes, Museos, Teatros, Parlamento, Ayuntamiento, Iglesia Votiva…y de nuevo nos encaminamos al Prater hasta el Stadion Ernst Happel (el mítico Prater). El trazado es muy favorable sin ser plenamente llano, como lo es todo el recorrido. Los tramos de subida ayudan a romper la monotonia como ocure con la animación musical de percusión existente en muchos puntos. En el Km. 25 Juan ya no puede seguir y con todo su dolor físico y animico nos tiene que dejar. Una pena.. adios a una ilusión. No tardaremos en crear una nueva.

 

El paso por el Stadion resulta espectacular con las notas de la Tercera de Mahler, una de las creaciones musicales mas bellas creadas: alcanzamos el Km 31, en pleno Prater, y hasta el Km 36 nos cruzaremos con los que ya vuelven todo ello bajo las melodias clasicas de Wolfgang Amadeus Mozart a lo largo de una interminable recta que llega a hacerse un pelin pestosa.

Bordeamos nuevamente el canal para dirigirnos hacia el centro donde se halla la meta, y a partir del Km. 39, el vals de Johann Strauss, la música animada y las pomponeras ligeritas de ropa consiguen hacernos levantar la barbilla del pecho en un final que pica hacia arriba. Por Ringstrasse discurren los dos ultimos kilometros, atravesando infinidad de arcos antes de girar a la derecha para correr los últimos emocionantes 200 metros sobre una alfombra roja tras atravesar la portada que da acceso a la Plaza de los Heroes: Hemos finalizado en Heldenplatz.

 

Y como siempre al llegar, medalla, plastico para el frio, bolsa con alimentos, agua e isotonico (no hay camiseta), circulacion por una zona con mas agua, cerveza sin y fruta.

En la llegada habíamos quedado en la letra H del punto de reunión, donde nos esperan los acompañantes. Una reunión donde entre gestos de cansancio, satisfacción o frustración, aquí la fiesta va por barrios, se desgrana lo sucedido según se llega. Lucas y David contentos con su media. El grupo de Mariano, Marta, Paco y Natalia muy satisfechos porque llegan con 3h20’55, mejor tiempo de Natalia. Luna llega cansado pero satisfecho, ha terminado en 2h52’08 , su mejor tiempo en maratón, aunque él siempre piensa que podía haber hecho menos.

Ducha en el hotel y a comer el tradicional Schnitzel vienés (escalope de ternera) con mucha cerveza y de postre la famosa tarta de chocolate Sacher, mientras seguimos contando historias de la carrera. Tres días de turismo por Viena y a pensar en la próxima en nuestros almuerzos habituales.

 

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Una respuesta

  1. Que bonita foto… cada vez corréis y disfrutáis más… felicidades a todos !!!

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